Exitoso desarrollo del Curso presencial en Quito, Ecuador

Del 2o de junio, al 1 de julio de 2016, se realizó con gran éxito, para un grupo de 50 personas, provenientes de la Arquidiócesis de Quito y otras representaciones del Ecuador, teniendo como sede la Parroquia la Dolorosa, un curso taller en Pastoral Urbana.

Se trató del Curso Internacional de Evangelización de las Culturas en la Urbe, con temas como las Apropiación Espacial, de los cuales existen tipos y niveles. Apropiación colectiva: espacio de todos, Apropiación de grupos: espacios reducidos (vecindario, barrios), Apropiación individual: espacio mío. A la vez se trató la temática de los Socio Lugares.

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Participantes y Entrega de reconocimientos

 

Nuestra opción pastoral: echarle ganas

Cuando arrancó la Maestría en Pastoral Urbana y el proyecto de motivar un nuevo paradigma de pastoral, no centrado en la sacristía, ni en los fieles “fieles”, sino en las calles, en lo que queda por fuera, que ahora, atinadamente el Papa Francisco ha vuelto objeto al hablar de “periferias”, comenzando por esas periferias de los templos, esas calles aledañas, esas manzanas más apartadas, pero sobre todo esas personas que han quedado en la periferia por “no ser fieles”, por no alinearse llanamente a lo que las directrices pastorales prescriben. O sea, una opción pastoral que consiste en sentarse a espera a que lleguen, la estrategia del pescador que pesca con caña, desde la orilla, en lugar de la apuesta del pescador que parte mar adentro y echa las redes con el peligro de capturar nada, pero quizá sí, de obtener esa pesca milagrosa prometida por el Señor: “echen las redes”.

Hoy, el Papa Francisco, en la tierra de Chiapas, en la tierra de preclaros testigos, como lo fueron Bartolomé de las Casas y Samuel Ruíz, nos recuerda que el primero en echarle ganas fue el Padre Dios que no dejó abandonados a Adán y Eva, cuando parecía que se perdía toda esperanza.

Al escuchar esta bella expresión que se generalizó en un signo de la vida, un digno de la realidad de la vida del pueblo y de la realidad de la sabiduría del pueblo que dice, con resignación y con pasión, la “cosa es echarle ganas“, me resulta evidente que nuestra opción pastoral ha sido desde el principio ese echarle ganas.

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Pocas expresiones me resultan más elocuentes y descriptivas, más programáticas y cargadas de misión como esta. No parece equivocado o audaz decir, que la apuesta por venir de la Maestría en Pastoral Urbana será impulsar el compromiso por una pastoral dispuesta a echarle ganas, a tirar las redes al mar abierto y dejar la cómoda orilla del que poco gana, porque poco arriesga.

Jesús Serrano

Nuestra Agenda

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Sólo comenzando por las familias, acercándonos y abrazando la periferia humana y existencial de los territorios desolados de nuestras ciudades, involucrando a las comunidades parroquiales, las escuelas, las instituciones comunitarias, las comunidades políticas, las estructuras de seguridad, sólo así se podrá liberar totalmente de las aguas en las cuales lamentablemente se ahogan tantas vidas, sea la vida de quien muere como víctima, sea la de quien delante de Dios tendrá siempre las manos manchadas de sangre, aunque tenga los bolsillos llenos de dinero sórdido y la conciencia anestesiada”

Papa Francisco

¡También necesito que me hablen de Dios…!

Ah! Misterio eterno

Tan presente y tan oculto en mi interior

Te levantas con voz estrepitosa

Reconoces esa llamada de tu Señor

 

Hoy llegó el Papa Francisco… hace apenas unas horas… y mientras escribo estas líneas, seguramente, él estará intentando dormir para tomar un poco de fuerzas y realizar la misión a la cual ha sido llamado por el Espíritu.

Él se ha llamado a sí mismo peregrino. Misionero del amor y de la paz… un profeta de la paz, del amor. Términos que están tan deslavados que ya no sabemos que significan.

¡Paz! ¿Cómo reconocer la paz entre tantos desaparecidos?

¡Amor! Y se viene el 14 de febrero… fecha marcada por el consumismo y por la reducción del amor a su mínima expresión.

Y llega Francisco, el Papa que es hermano, que es peregrino… y, entre sus primeros gestos, besa a un niño enfermo que la primera dama le trae con exigencia. Es un beso pleno de ternura, de silencio, de entrega, sin miedo, sin límites… también abre los brazos llamando a los niños y niñas quienes no piensan solo se le entregan…

Ahora yo, en medio de la noche, no logro dormir. Estoy inquieto. Algo me sobresalta en el pecho. Me paro. Preparo café. Repaso el breve recorrido de Francisco. No sé por qué lo hago. Me doy cuenta… es el significado de las acciones de Francisco las que no me dejan descansar.

Me doy cuenta que, a pesar de balbucear un camino en la Pastoral, yo también necesito, quizá más que nadie, que me hablen de Dios.

Hermano, hermana… háblame de Dios. De ese Dios hecho carne lleno de amor. De ese Dios amoroso que, con los brazos abiertos, jamás se cansa esperar a quienes vivimos en las periferias del corazón.

Hermana, hermano… háblame de Dios… ya no más con palabras… sino con las obras del corazón… esas que diriges hacia quienes amas y te aman, pero más con esas obras dirigidas a quienes te odian, a quienes te lastiman, a quienes te hieren… a quienes te crucifican…

Herman@… Yo también necesito que me hables de Dios.

Alejandro Emiliano.

12 de febrero de 2016

Primera noche de Francisco en México

Tensión por la llegada del Papa Francisco

México por séptima vez organiza una recepción de un pontífice de la Iglesia católica, los altos funcionarios quieren verse activos en las decisiones y fórmulas que deberán emplear en cada momento de ese evento, ellos quieren quitarle la importancia que tiene la atractiva personalidad del Papa Francisco, quien a diferencia de sus antecesores, no llega con una actitud de gran señor, ni de solucionador de los grandes problemas, sino busca que su presencia de consuelo a los dolores que le presentan, de compañía a las soledades que hay en medio de las grandes multitudes, el mensaje desde el inicio de su pontificado, es su signo de vida, llevarle la alegría del evangelio a cada persona y a cada familia y así convocarlos a una gran conversión, conversión que debe tener el signo de la verdad y de la atención al que está próximo a ti, no ir al encuentro de pobres y abandonados en el otro extremo de tu ciudad, sino de aquellos que comparten tu día con día, por ello ya te acostumbraste a ignorarlos, te has insensibilizado a su dolor, te has hecho ciego ante su indigencia, pues el atenderlos no te da un valor o un prestigio; está llamando a la acción desde el corazón mismo del hombre, que reconozca sus pobrezas y se abra a que otros las atienda, que reconozca su necesidad del otro y no trate de ser siempre la cabeza y la acción, sino que se abra a la sorpresa del amor del otro.

El Papa Francisco, ha anunciado y dicho muchas veces, que no viene a regañar, ni a dar o proponer soluciones, solo viene a acompañar y manifestar la preocupación que tiene la iglesia por estas situaciones, de la misma manera que lo ha hecho, en sus viajes anteriores a otros países y a otras comunidades. La figura papal en México tiene la forma de un amigo que con su presencia, suscita la fe y anima el pueblo a recobrar la alegría y las ganas de luchar por trasformar su patria en un lugar más lleno de Dios; los grandes cambios que ha suscitado las visitas papales en México, no han nacido de los discursos o las acciones del Papa, cuando viene, sino por la sensación de fraternidad y unidad que genera, el signo de Cristo que muestra y con lo que atrae a fieles de la iglesia y a otros alejados o insertados en otros signos de fe.

La experiencia que ha tenido la iglesia con este Papa, nos ha llevado a reflexionar y casi a entender, el cambio tan radical que propone el testimonio que da, donde el grado de autoridad, no es el grado en que puede abusar de los demás, sino el grado en que sirve, representa y comunica a los demás, es ser responsable del crecimiento y madurez de cada cristiano, en hacer creíble lo que se anuncia, porque es el primero que lo vive y da testimonio de ello; Jorge Mario Bergolio, nunca ha dejado de ser quien es, nos da testimonio con su estilo de vida, que aun con la responsabilidad de llevar el timón de la barca de Pedro, en los mares borrascosos que le toco, no deja de ser un simple peregrino que viene del fin del mundo, para servir a la iglesia, con la imagen del santo de la sencillez y la simpleza; el Papa Francisco, que en su caminar como obispo de Roma, nos ha mostrado la sensibilidad de la sencillez, la cercanía con los que debe identificarse la iglesia, los pobres, los solitarios, los confundidos, los extraviados, los que necesitan de cualquier forma la atención de otro, que le acerque al amor de Dios; el Papa Francisco, no deja a un lado su esencia, es un hombre que le gusta luchar con todo su ser por trasformar un mundo lleno de injusticia e idolatría en el reino de Dios; esto le ha causado no pocas críticas, extrañamientos y sobretodo rebeldías de parte de aquellos con quienes comparte la misma misión de hacer presente a Cristo en el mundo.

El Papa Francisco, conocedor y crítico de esos sistemas  que destruyen toda certeza y toda seguridad, certifica su palabra y la valida con obras y gestos que no dejan duda sobre su veracidad y firmeza.

Ante una personalidad tan fuerte y tan controversial, que se ha dispuesto a manifestar la verdadera enseñanza, con su testimonio de vida, el Papa Francisco, nos muestra el poder de ser firme, sencillo y dispuesto que, con gestos de una fuerza descomunal, echan por tierra todos los paradigmas en que se sustenta el poder y la autoridad, mostrando que no se pierde la verdad de su ser, por actuar con cercanía, interés y sensibilidad.

El Papa nos muestra los signos de todos los que quiere conmocionar con sus gestos y palabras; no se frena ante el reto de las 140 letras del Twitter, ni tampoco de los larguísimos documentos que son las encíclicas y otros instrumentos del magisterio de la iglesia; el Papa Francisco, nos muestra que no hay un freno en poner lo nuevo, lo novedoso que se funde y se refleja, en el magisterio y la tradición de la Iglesia; que el miedo que le tratan de infundir, por denunciar, los hechos detestables y dolores, que han cometido miembros de la jerarquía de la Iglesia, no lo limita en su actuar, ni en pronunciarse, porque esos delitos, lastiman a la iglesia y hay que actuar con severidad con aquel que daña y con misericordia con todos.

Tras la decisión de venir a México, hay una reflexión muy profunda del Papa Francisco, el busca un sentido trasformador a su propio pontificado, tal como sucedió a sus dos predecesores, sabe que venir a arrodillarse ante la virgen morena, ya es un hecho de establecer un dialogo con María, que quiso hacerse mestiza, para fusionar al indio con el castellano, para crear una realidad simbólica, profundamente novedosa y arraigada en la tradición. El papa Francisco, viene a poner en los pies de la Señora de América, el proyecto de pontificado y a la iglesia misma; los retos que enfrenta y los desafíos en que vive cada momento de su pontificado, requieren del auxilio divino, de la oración de la iglesia y del consuelo de María.

La tensión que hay en la gente empieza a sentirse, no como la expectativa que surgió cuando Juan Pablo II venía a México, tampoco la indiferencia de la venida de Benedicto XVI, con que se vivió en muchos círculos, la venida a la reunión mundial de las familias; el Papa Francisco, desde su elección, se ganó el corazón y la expectativa de todos los habitantes de América hispana, no solo por ser un pontífice nacido en estas tierras, sino también por representar la línea pastoral, que mueve ahora a la iglesia, una línea pastoral, que se interesa más en la persona y su desarrollo tanto material como espiritual; Francisco no es una suave brisa que refresca las salas de los palacios del Vaticano, sino un huracán que vino a destrozar estructuras y a remover seguridades, por ello las expectativas de su pontificado cada día crecen más; lo versátil y poco predecible de su actividad , lo hace ver como un pontífice muy rebelde y muy difícil; por ello también un pontífice que se ha ganado a la juventud al romper todos los moldes y protocolos que le imponen; Francisco, es un Papa que convoca, que llama, que seduce, por ello los líderes de muchas de las iglesias reformadas o históricas, han concurrido a reunirse con él; la seducción de su llamado es la gran apertura y aceptación que da a lo diverso y diferente, cuestión que ha hecho levantar la ceja a no pocos cardenales conservadores, que se han lamentado el signo de su voto por él en el último cónclave.

Para añadir un poco más tensión a la ya que existe por su viaje a México, se puso un elemento esperado por muchos papas en el siglo XX, la aceptación de un encuentro por parte del patriarca de la Iglesia ortodoxa rusa con el Papa, este encuentro que rompe el silencio que las iglesias han tenido, desde casi mil años, se producirá en su viaje de ida de roma a México, incorporando una escala en el aeropuerto José Martí en la Habana, Cuba; unos minutos de conversación, privada e íntima, quizás ayuden a restablecer un dialogo profundo, lleno de perdón y entendimiento, entre las iglesias separadas por los conflictos; Kiril y Francisco, buscan en este encuentro un signo de misericordia y paz para el mundo; signo de esa unión fraternal bajo un mismo techo y en una misma fe, ansiada por el Papa Juan XXIII, articulada e iniciada con los signos y viajes del Papa Paulo VI; promovida por los discursos y acercamientos del Papa Juan Pablo II, continuada por la fuerza y testimonio de un huracán llamado Papa Francisco.

A pocos minutos de esta histórica reunión del Papa latinoamericano con la Virgen de Guadalupe, los Mexicanos estamos ansiosos, llenos de tensión emocional, porque sabemos bien, que cuando un pontífice pisa suelo Mexicano, el mundo se llena de gracia especial y Dios se hace presente en forma particular, para llenarlo de un impulso trasformador; la tensión y esperanzas que surgen por todo el dolor y frustración contenido, tienen en el Papa Francisco un signo de esperanza y de solución.

Bienvenido sea su Santidad Francisco

Ignacio Abarca, Diacono

Lo más importante del viaje

Desde el año 1054, el cristianismo sufrió la primera de varias divisiones, que en todo son inaceptables, por primer vez se celebra el anhelado encuentro entre el Papa Francisco y el Patriarca  Kirill de Moscú y de todas las Rusias; fruto de este Encuentro es la firma de la Declaración Conjunta entre los líderes de dos de las principales ramas del cristianismo.

El Cuerpo de Cristo no puede estar dividido, de ahí la trascendencia de haber dado un gigantesco paso de acercamiento en lo que puede ser un signo de recuperación de la unidad perdida y un testimonio de generosidad por ambas partes, en tiempos en que el mundo sufre por la ausencia de este tipo de signos que le muestren el camino de la reconciliación, el diálogo y el compromiso.

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Fechas clave

  • 1054 – Excomunión mutua por el Papa Leon IX y el Patriarca de Constantinopla, Ceralarius, con lo que se establece el primer gran cisma del cristianismo.
  • 1274 y 1439 – Fallan los intentos de reunificación de ambas iglesias en los Concilios de Lyon y de Florencia.
  • 1997 – Se cancela el encuentro planeado entre el Papa Juan Pablo II y el Patriarca Ortodoxo Ruso Alexy II.
  • 12 Feb 2016 – Reunión entre el Papa Francisco y el Patriarca Ruso Kirill en la Habana Cuba.

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DECLARACIÓN CONJUNTA

Declaración conjunta
del Papa Francisco
y del Patriarca Kiril de Moscú y Toda Rusia

“Que la gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la participación del Espíritu Santo estén con todos vosotros” (2 Corintios 13,13).

1. Por la voluntad de Dios Padre, de quien procede todo don, en el nombre de Nuestro Señor Jesucristo, con la ayuda del Espíritu Santo Consolador, nosotros, Francisco, Papa y Obispo de Roma, y Kiril, Patriarca de Moscú y Toda Rusia, reunimos hoy en La Habana. Damos gracias a Dios, glorificado en la Santísima Trinidad, por este encuentro, el primero en la historia.
Con alegría, nos reunimos como hermanos en la fe cristiana que se encontraron para “hablar… personalmente” (2 Juan, 12), de corazón a corazón, y discutir las relaciones mutuas entre las Iglesias, los problemas palpitantes de nuestro rebaño y las perspectivas del desarrollo de la civilización humana.

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